jueves, 4 de junio de 2009

POTENCIALIDADES Y LIMITACIONES DE LOS BLOGS

Los blogs como espacios de recopilación de información relevante para el autor de los mismos, se ha convertido en una herramienta de trabajo pedagógico comparable a la metodología del PORTAFOLIO, aunque sabemos que BLOG en español significa BITÁCORA, que se asemejaría análogamente a lo mencionado en una primera instancia.

Así pues, se puede señalar su potencialidad dentro del marco pedagógico constructivista, partiendo de la idea de tener un aprendizaje significativo, ya que la persona plasma sus propias ideas, las que han sido impactantes, acerca de un tema en específico. Como herramienta del docente puede ser un indicador (proceso e evaluación) de cuánto ha logrado asimilar el estudiante, y un medio de refuerzo al solicitar actividades complementarias que cierren de alguna manera los contenidos sobre lo aprendido por el sujeto.

La limitante está a nivel de uso de éstas formas de trabajo con tecnologías de la información y la comunicación, de parte de muchos docentes y muchos estudiantes. Si bien el acceso a internet ha disminuido sus costos en la última época, no se ha hecho lo suficiente para convertir esta tecnología en una herramienta de trabajo en el proceso de enseñanza y aprendizaje. Los pensamientos estructurados de los docentes sobre la didáctica de la tiza y la pizarra, el libro de texto y el rechazo a nuevos aprendizajes tecnológicos, no permite que los estudiantes alcancen niveles de superación mayores. Los estudiantes enfrascados en la superficialidad de los medios de comunicación, y el mal uso de la tecnología, no logran aprovechar los beneficios que le reportan estos recursos de aprendizaje.

Una propuesta que surge está a nivel de poder crear para cada estudiante un área de expresión donde se plasmen sus inquietudes, sus hallazgos, sus fortalezas y debilidades sobre algunos contenidos, etc., que le permitan al docente darse cuenta de cómo está trabajando el núcleo estudiantil del cual está a cargo bajo una asignatura. El intercambio de ideas entre niveles también puede aprovecharse como educación entre iguales, procesos cooperativos de aprendizaje y otros.

La manera más creativa marcará el quehacer estudiantil y docente, pues aprovecharán tanto unos como otros el poder de uso de este instrumento de desarrollo de habilidades tecnológicas, dando pie a una educación autoformativa.

miércoles, 3 de junio de 2009

APLICACIÓN DEL APRENDIZAJE BASADO EN PROBLEMAS EN LA UNIVERSIDAD

El aprendizaje basado en problemas (ABP) aparece como modelo pedagógico en la época de los años 60. Actualmente en las universidades se apoya este enfoque y se recomienda como una herramienta útil en el proceso de enseñanza y aprendizaje, pues permite asegurar el logro de las competencias y la calidad en la práctica profesional, ya que la universidad en sus procesos formativos debe fomentar el desarrollo de las estructuras de pensamiento crítico con actividades que no sólo estimulen la ejercitación repetida. Cuando nos referimos al pensamiento crítico debemos conceptualizarlo como una habilidad adquirible que involucra competencias de evaluación, intuición, debate, sustento, opinión, decisión y discusión, entre otras. Estas competencias se pueden desarrollar en los espacios destinados a la socialización del conocimiento que se ofrecen en el enfoque de aprendizaje basado en problemas (ABP).

El ABP, escribe Dueñas, es un enfoque pedagógico multi-metodológico y multi-didáctico, encaminado a facilitar el proceso de enseñanza y aprendizaje y de formación del estudiante. El ABP busca privilegiar el auto-aprendizaje y la auto-formación, procesos que aportan  a la dinámica del enfoque y la concepción constructivista ecléctica del mismo.

Se trabaja la autonomía cognitiva, se enseña y se aprende a partir de problemas que tienen significado para los estudiantes, enmarcados dentro de futuras prácticas profesionales que pudiesen enfrentar, apoyándose en el uso del error como una oportunidad para aprender y otorgándosele  un valor importante a la auto-evaluación y a la evaluación formativa, cualitativa e individualizada.

En el enfoque de ABP, se decide cuáles contenidos o temas son relevantes para resolver los problemas o casos objeto de estudio; se proponen, los estudiantes mismos, objetivos instruccionales al identificar las necesidades de aprendizaje, y evalúan ellos permanentemente su aprendizaje y la adquisición de habilidades, competencias y actitudes. Es decir, las que traduce en contenidos que deberá abordar con diferentes grados de profundidad para comprender el problema y dar soluciones totales o parciales a los interrogantes planteados.

Todo lo expuesto anteriormente implica:

a) Que el estudiante se acerca a la situación problemática con unos conocimientos y experiencias previamente apropiadas que le permiten comprenderlo en parte.

b) Que hay elementos (terminología, definiciones, conceptos) que se desconocen, que son de importante conocimiento y comprensión para la resolución de la situación problemática y para la elaboración de las propuestas de solución totales o parciales.

c) Que una vez identificadas las necesidades de aprendizaje, se trazan unos objetivos de aprendizaje y de formación propios e individuales, los cuales puede discutir con el grupo de trabajo.

d) Que como resultado de la búsqueda de información, surgen nuevas necesidades de aprendizaje.

 

Algo que se debe considerar es que las motivaciones e intereses de los estudiantes no son del todo iguales al enfrentar una situación problema; esto queda en evidencia cuando se discute el problema o el caso y salen a relucir diferentes temas que sólo son considerados por algunos de ellos.

En el enfoque de ABP, se le otorga, dijimos previamente, una gran importancia a la auto-evaluación como ejercicio auto-crítico, libre y responsable, aunque siempre sujeto al contraste con la opinión de los demás. Lo anterior implica que el estudiante deba ser evaluado además por sus pares y por sus tutores de manera formativa, cualitativa e individualizada.

Es así como el uso adecuado de esta metodología dentro del sistema universitario permite ir formando profesionales capaces de tomar decisiones, enfrentarse a un sinnúmero de situaciones que requieran de una actitud reflexiva pero rápida, y de alguna manera que se mantenga al tanto de nueva información que le permita seguir construyéndose como persona y como profesional. La adecuación del mismo será siempre en cualquier medida útil para cualquier área del conocimiento, siempre y cuando medie la sagacidad del docente, el espíritu emprendedor de los estudiantes, y la creatividad de los grupos a la hora de encontrar soluciones y lograr trabajar en equipos.

UN MODELO DE ASESORAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO PARA LA EDUCACIÓN CRUCEÑA

Dicen que el título es siempre lo último que se escribe al concluir una obra, pues en este caso salió natural el redactar el que pueden ustedes observar en la parte superior de este pequeño artículo. Ahora yo mismo me cuestiono si debo mantener el hecho de tener un modelo de asesoramiento psicopedagógico para la educación cruceña o ¿para la educación en Santa Cruz?.

La cuestionante va en el marco de lo referido acerca de la educación para la diversidad, nuestra ciudad de pueblo, que ahora está tornándose en cosmopolita, donde se unen cotidianamente un sinfín de grupos sociales que van marcando el ritmo de progreso de esta región, y no sólo me referiré a la migración interna, sino también la externa, requiere de una atención especial y específica a nivel educativo que vaya acompañando estas realidades.

Sabemos que uno de los niveles de concreción curricular está enfocado desde el contexto donde se desenvuelve la actividad de enseñanza y aprendizaje. Así pues desarrollar procesos educativos en Santa Cruz, nos tiene que llevar a pensar en la construcción de un perfil de ciudadano primero cruceño, luego boliviano y por último global. Es así que se requiere de un modelo de asesoramiento que guíe el proceso de vinculación de la diversidad dentro de los perfiles de acompañamiento al trabajo docente con ese amplio espectro humano que llamamos sociedad.

Un modelo sistémico, donde se propicie la parte de conjunto en el asesoramiento dentro de las escuelas. Donde la participación de todos los directivos, administradores, docentes, estudiantes, padres de familia y comunidad en general, permita la adaptación de las estructuras principales de la educación, buscando dar solución a las problemáticas de la misma escuela, del contexto local, nacional y mundial.

La lucha de grupos sociales, que actualmente se ha estado desarrollando en nuestra región, nos llama a tomar acción sobre esta situación que en algún momento terminará resquebrajando la unidad nacional. Así pues el asesor psicopedagógico debe intervenir directamente sobre los diferentes estratos o niveles del centro educativo, para crear una estructura comunitaria que deje de ser vertical y pase a ser horizontal, logrando así la aplicación de lo que en contenidos transversales se denomina educación para la democracia.

No sólo se debe pensar en una educación que dé sentido a lo global, sino que parta de lo contextual, así pues el primer constructo del psicopedagogo será el perfil de cruceño que debe adoptar el que ha nacido, vive y vendrá a asentar su historia vital en esta ciudad llamada Santa Cruz.

miércoles, 6 de mayo de 2009

LA ORGANIZACIÓN COOPERATIVA DE LA ACTIVIDAD EDUCATIVA

Los aportes teóricos nos señalan que la actividad de clase puede organizarse de tres maneras diferentes: de forma individualista, forma competitiva o bien de forma cooperativa.

Trataremos en esta oportunidad la organización de la actividad educativa del aula, desde la perspectiva cooperativa de la misma, como un instrumento metodológico en tres niveles progresivos de intervención. Además, se apunta a los contenidos, procedimientos, tareas y recursos propios del asesoramiento, que inician, desarrollan o consolidan ésta [la organización cooperativa] dentro del sistema áulico.

El aprendizaje cooperativo nos presenta grandes ventajas al potenciar el aprendizaje de los 
estudiantes, tanto los que evidencias problemas al aprender como de aquellos más capaces; permite el aprendizaje de contenido actitudinales, procedimentales y conceptuales; y abre espacio a la participación activa del grupo en el proceso de enseñanza y aprendizaje, es decir, convierte al estudiante en protagonista de su desarrollo escolar.

Debemos considerar algunos conceptos fundamentales que colaboran al aprendizaje cooperativo. El primero es la estructura de la actividad, el conjunto de elementos y de operaciones que hacen de “fuerzas” para generar un “movimiento”, que regulan o condicionan la manera de trabajo (qué y cómo se hace). Así pues, desde los aportes teóricos mencionados anteriormente, pueden tenerse estructuras individualistas, competitivas o cooperativas, que establecerán una relación diferente entre los estudiantes del aula y los fines que persigue cada uno de cara al aprendizaje.

La estructura de finalidades, puede presentarse de la siguiente manera, tomando en cuenta lo que previamente se ha expuesto. Se hace referencia a la no existencia de interdependencia de finalidades, cuando el estudiante consigue su objetivo (lo que el profesor le enseña) independientemente de los demás, respondiendo a la estructura individualista. Otra es la interdependencia negativa de finalidades, cuando se logra el objetivo y el resto no lo consigue, se lo hace antes y mejor que todos, respondiendo a la estructura competitiva. Por último la interdependencia positiva de finalidades, consigue una doble finalidad, aprender lo que se le quiere enseñar y contribuye a que los compañeros lo aprendan de igual manera, trabajando en equipo, respondiendo a la estructura cooperativa.

Debe señalarse la estructura de la autoridad, que va controlar el qué, quién, cómo del proceso de enseñanza y aprendizaje, y sobre la evaluación del mismo. Un sentido individualista y competitivo reduce las relaciones vinculantes estudiante y maestro, como si fuesen conductas altamente perturbadoras. El maestro es el único responsable del hecho educativo, además de propiciar ambientes competitivos entre los estudiantes, transformándolo en rivalidades. Una estructura cooperativa propicia el diálogo, el intercambio de ideas, la interacción con mente crítica, la objetividad y la reflexión. Se fomenta así la autonomía educativa.

El paso de los esquemas individualista y competitivo a un esquema cooperativo requiere, del grupo de clase, dejar de ser una colectividad y pasar a ser una comunidad de aprendizaje; esto sucede cuando todos se interesan, no sólo por sí mismos, sino por los demás. Hay dos principios básicos que se debe tener presente al pensar en aprendizaje cooperativo: protagonismo y participación activa, y la responsabilidad compartida la cooperación y la ayuda mutua. Así pues, éste se convierte en un contenido curricular que se debe enseñar y se debe aprender.

Así pues podemos hacer referencia brevemente a algunas técnicas que se pueden aplicar en pro de construir un aprendizaje cooperativo, que pueden ir desde las más simples, como Parada de 3 minutos, Lápices al centro, o El número; hasta las más complejas como El rompecabezas, Grupos de investigación, o Tutoría entre iguales. Lo simple o complejo dependerá del tiempo que se requiere para el trabajo en aula. Éste trabajo debe ser dividido en segmentos de actividad, los cuales pueden dividirse en tres: el segmento AP, donde el papel principal lo cumple el profesor; el segmento AA, actividades realizadas por los estudiantes, pudiendo ser individualista, competitivo o cooperativo; y el segmento TM, o llamados tiempos muertos, en los que no se realiza ningún tipo de actividad dentro del proceso enseñanza y aprendizaje.

El logro de los objetivos de este trabajo necesita ser procesual, de esta manera aseguramos el alcance de los propósitos de este aprendizaje cooperativo. A esto se le consideran los niveles de intervención. El primero es la creación de conciencia de grupo, facilitada a través de las dinámicas de grupo que se puedan trabajar con las estudiantes, entendidas éstas como un conjunto de operaciones que actúan como fuerza motivadora para el logro de un efecto psico-afectivo-social. Al final podremos contar con un grupo capaz de tener un conocimiento positivo de cada uno, de interactuar para la toma de decisiones consensuadas, de incluir personas con diferentes dificultades o discapacidades, etc.

El segundo nivel es el trabajo en equipo como recurso, grupos reducidos que permitan tener pequeñas experiencias reales, donde lleguen a sentir lo agradable y eficaz que esto puede brindarles, al tener ayudas inmediatas y la creatividad de un grupo al realizar una tarea.
Un tercer nivel se plantea para enseñar a trabajar en equipo, de manera sistemática, transversalizada, cada día se puede aprender mejor, de manera progresiva e ilimitadamente.  

Esta enseñanza debe incluir la especificación de objetivos: progresar todos en el aprendizaje, ayudarse unos a otros; metas a alcanzar, organización de equipo y la práctica de habilidades sociales para trabajar de manera satisfactoria. Debe tenerse en claro tres aspectos la interdependencia de finalidades, la interdependencia de roles y la interdependencia de identidades.


Para el análisis de la estructura de la actividad deben considerarse de manera acertada los segmentos de actividad que se tienen por clase, luego tener en cuenta el grado de cooperatividad de un equipo de trabajo y de un grupo de estudiantes, es decir, la calidad de trabajo que se realiza. Entonces podemos referirnos a factores positivos que condicionan este trabajo: la organización del equipo, el diálogo y la toma de decisiones consensuada, la distribución del trabajo a realizar , la interacción estimulante y la regulación mutua, además de la revisión periódica del funcionamiento del mismo y el establecimiento de objetivos de mejora.

Paralelamente pueden presentarse situaciones negativas, como la dominancia del punto de vista de un miembro del equipo, la presencia de discusiones, altercados entre los miembros, la presencia de distracciones, o pérdidas de tiempo en el trabajo, la falta de responsabilidad con los compromisos, las funciones de cada rol y en el aprendizaje de algunos contenidos.

El análisis de todo este conjunto de detalles permite asesor a los docentes para el inicio, desarrollo y consolidación del trabajo cooperativo en clase. Al tener en cuenta cada uno de los puntos señalados previamente nos permite estructurar situaciones educativas que nos permitan el desarrollo adecuado de los educandos, y además el descenso de las situaciones marcadas como dificultades de aprendizaje en la mayoría de los casos presentes en las relaciones escolares actuales.

jueves, 2 de abril de 2009

ASESORAMIENTO PSICOPEDAGÓGICO

¿Qué entendemos por asesoramiento psicopedagógico?
A lo largo de la historia de la educación, éste ha recibido muchas definiciones, de acuerdo a la óptica desde la cual se ha deseado trabajar el campo de formación de los hombres y mujeres que deben estar frente a un mundo que se transforma constantemente, siendo muy amplio el espectro conceptual que podríamos manejar. Podríamos citar como ejemplos: Orientación Educativa, Intervención Psicológica, Evaluación Pedagógica, y otros.



La idea que subyace, a todos los posibles conceptos, está centrada en los procesos de adecuación de los fenómenos educativos a las diferentes situaciones que puede experimentar la comunidad en su conjunto, entiéndase, por ésta, directivos, administrativos, docentes, estudiantes, padres de familia y otros involucrados.






En el quehacer de este campo de trabajo, debemos tener en claro que, se debe potenciar el desarrollo humano, psicológico, social, cultural, afectivo, etc. de quienes participarán dentro de un contexto social; y quienes responderán de acuerdo a cómo se haya llevado adelante la formación de los individuos.


¿Cuáles son los modelos de asesoramiento psicopedagógico?
El enfoque que cada grupo humano ha ido dando a la situación educativa propia de los distintos contextos, ha dado un modelo de construcción de este campo acción, permitiéndole asó ordenar el trabajo y responder efectivamente a la problemática, según la que fuese; además de brindar la oportunidad de integrar funciones de otros profesionales que den una base sólida a la intervención que se da en la tarea educativa.


Así pues el asesor puede tomar diferentes posiciones, entre las cuales podemos determinar:
  • Como un experto que sabe TODO lo que hay que hacer, y que sólo él puede hacerse cargo de los casos a los que se enfrenta. Éste es el modelo clínico – asistencialista. Durante muchos años concebía la idea de que sólo debía hacerse cargo de los estudiantes con dificultades de aprendizaje que generaban disturbios en el “normal desenvolvimiento” de las clases.
  • Como un experto que sabe qué hay que hacer, pero prefiere entender que el otro tiene la razón. Solamente es un guía que dirige y trata de persuadir a sus interlocutores. Se considera un modelo comercial o basado en programas, dentro de los esquemas consultivos del asesoramiento.

  • Como un experto que se involucra en un proceso de reflexión conjunta y crítica sobre el quehacer educativo y en el que tanto él como el asesorado aprenden conjuntamente. Es un modelo sistémico o comunitario colaborativo. Se enfoca dentro de los enfoques constructivistas de la formación humana.

  • Como un experto que sabe cosas distintas y complementarias a las que sabe el asesorado. Formando una relación colaborativa y simétrica, no directiva. Es el modelo educacional – constructivo.

¿Cómo se interpreta el modelo educacional-constructivo?
Surge de la idea planteada sobre principios cognitivistas de la construcción de los aprendizajes, que afirman que éstos son intrínsecos al sujeto, de propia elaboración, a la luz del descubrimiento paulatino y del desarrollo evolutivo propio de cada uno, mediado por el contexto y quienes han ya madurado esas experiencias y las han transformado en conceptos que se transmiten a las nuevas generaciones.
Éste modelo de asesoramiento quiere el protagonismo de cada involucrado en la tarea educativa, la potenciación de habilidades cognitivas, afectivas, sociales, y otras, para el buen funcionamiento de la dinámica institucional. Cada agente tiene un papel de importancia en las decisiones que se deban tomar para ajustar las necesidades o las problemáticas que surgen en el seno de la comunidad educativa.
Se interviene para promover la autonomía y la autogestión del asesorado y hacerlo así menos dependiente del asesor, con una finalidad preventiva. Debe ser capaz de llegarse a niveles complejos de intervención, luego de los procesos de identificación, comprensión, análisis y síntesis de los problemas, y la aplicación de estrategias de resolución de conflictos que permita el compromiso conjunto de todos los que participan de éste.

¿Cuál sería la función del asesor psicopedagógico?
Los retos profesionales que se le plantean al asesor son numerosos, y dependiendo de las necesidades que van haciéndose visibles en la cotidianeidad de la escuela, se pueden tener muchas funciones a desempeñar.
La labor más común para este profesional se halla en el diagnóstico y el tratamiento de dificultades de aprendizaje, permitiendo buscar soluciones adecuadas para que los estudiantes tengan un progreso satisfactorio a lo largo de la carrera escolar. Adjunto a ésta, dependiendo de los casos, se unen las adaptaciones curriculares y la integración escolar, debiendo elaborar propuestas de modificación para el currículo de los diferentes casos evaluados dentro o fuera del centro; la segunda permite crear un espacio de respeto a la individualidad en los procesos de aprendizaje de todos los miembros de los sistemas de convivencia en la escuela, debiendo potenciarse los distintos estilos de enseñanza para mejorar el sistema educativo.
Otra tarea común está abocada a la orientación vocacional y profesional de los estudiantes que pasarán a formar parte del núcleo social productivo. Su objetivo será brindar la mayor fuente de reflexión sobre los deseos, aspiraciones y proyectos de vida que puede elaborar el sujeto para conseguir encajar en la sociedad que le demanda un aporte creativo y emprendedor.
En este último tiempo se ha volcado la mirada hacia otros actores, el docente, el cuerpo directivo y los padres de familia. Entonces pues, surgen las áreas de formación permanente para profesores, la continua capacitación en temas relacionados a los procesos de enseñanza y metodologías diversas, a través de la planificación de talleres, conferencias, etc.
Con el cuerpo directivo se trabaja el diagnóstico institucional, permitiéndoles a ellos reflexionar sobre los diferentes niveles del currículo (Proyecto Institucional, Proyectos Operativos, Planificaciones de Aula, otros), y las acciones que se desean llevar adelante con respecto a la visión y misión de las entidades educativas.

Con los padres de familia y con todo el universo escolar, brindan los servicios de orientación y tutoría, brindando ayuda, guía, consejo, acompañamiento e información al a través de un trabajo en equipo.